El ministro de Producción habló acerca del acuerdo Mendoza-San Juan, al que definió como innecesario, y se mostró abierto a que se elimine en algún futuro.
El ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, es uno de los más fervientes promotores de la desregulación de la industria vitivinícola, a pesar de su rol que debe cumplir, cercano todavía a algunas medidas.
Una de las mayores regulaciones que aún se conservan en la industria es el acuerdo Mendoza San Juan, Con él se destina un porcentaje específico de la cosecha para la producción de mosto, con el objetivo de mantener estable el nivel de stock vínico de una temporada a otra, para evitar descalabros en los precios.
Este acuerdo cuando hay cosechas con mayor volumen suele invitar a las autoridades a hacer crecer el porcentaje de uva destinada a mosto, aunque últimamente y con el desarrollo de la industria del mosto se está haciendo de difícil cumplimiento. Uvas Argentinas habló con el ministro acerca de esto.
En primer lugar, fue consultado sobre cómo advierte la cosecha para esta temporada. “Este año la cosecha va a ser más voluminosa que la del año anterior. Alrededor de 21 millones de quintales en todo el país. Mendoza va a andar en los 14 y medio, 15 millones de quintales. Se ve buena sanidad de uva, una cosecha adelantada”, adelantó primero.
En ese sentido, agregó: “Expectativas múltiples porque el mundo se está readecuando en el consumo de alcoholes y de vinos y nosotros también estamos haciendo cambios fundamentales en la Argentina. Tenemos un gran desafío, vamos a tener que dialogar mucho con todas las provincias y con toda la vitivinicultura en general. Pero siempre positivo”.
Ya adentrándose específicamente en el acuerdo Mendoza-San Juan, el ministro Rodolfo Vargas Arizu adelantó: “Hay algún sobrestock en vinos básicos, vinos comunes. Ese sobrestock se puede eliminar, se puede atenuar con exportación de mosto, que es un commodity”.
Luego, confirmó: “Con Gustavo Fernández -ministro de Producción de San Juan- fuimos juntos a Cancillería para incentivar ese consumo. San Juan hace alrededor del 50% de mosto, el cupo que se ha puesto para usos no vínicos de la uva ha sido del 23%”.
Luego, confió acerca de que el acuerdo poco a poco comienza a ser innecesario y advirtió: “A mi entender va a ser irrelevante, yo creo que se va a hacer mucho más mosto de lo que se ha puesto, es una regulación que en la medida que sea irrelevante habrá que sacarla, pero es una ley”.
Para concluir y a propósito, reconoció: “Siempre es positivo desregular la vitivinicultura, es una de las industrias más reguladas en Argentina, entonces la desregulación viene de por sí en una época donde se puede hacer”.